Elementos del Ejército Mexicano, en coordinación con fuerzas federales, detuvieron este jueves a Mario “N”, un excomisario municipal señalado por presuntamente formar parte del grupo criminal Los Ardillos y por su probable participación en el secuestro de funcionarios de la Fiscalía General del Estado de Guerrero.
La captura fue confirmada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), que informó que el detenido fue puesto a disposición de la autoridad judicial correspondiente para continuar con las investigaciones y definir su situación jurídica.
Lo señalan por pertenecer a Los Ardillos
De acuerdo con el comunicado oficial, Mario “N” se desempeñó anteriormente como comisario del municipio de Tlayolapa, en Guerrero, y actualmente era identificado por las autoridades como una persona cercana a “El Oso”, considerado jefe regional de Los Ardillos, organización criminal con presencia principalmente en la región de la Costa Chica.
Las investigaciones lo relacionan con diversos hechos delictivos, entre ellos el presunto secuestro de trabajadores del Ministerio Público estatal y su participación en movilizaciones violentas que derivaron en bloqueos sobre una autopista de la entidad.
La detención fue resultado de un operativo conjunto en el que participaron elementos del Ejército Mexicano, Guardia Nacional, Secretaría de Marina (Semar) y Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
Tras su captura, las autoridades señalaron que el exfuncionario quedó a disposición de la autoridad jurisdiccional que lo requería para continuar con las diligencias ministeriales y periciales.
Los Ardillos, señalados por la violencia en Guerrero
Los Ardillos son identificados por el Gobierno Federal como una organización criminal con operaciones en distintas regiones de Guerrero, donde presuntamente mantienen actividades relacionadas con el narcotráfico, la extorsión y otros delitos de alto impacto.
Durante mayo pasado, esta organización fue señalada por autoridades federales como una de las responsables de la ola de violencia registrada en la entidad, particularmente en municipios como Chilapa, donde enfrentamientos entre grupos rivales provocaron bloqueos carreteros, personas heridas y desplazamientos forzados de comunidades.
Ante esa situación, fuerzas federales desplegaron operativos para restablecer el orden y brindar seguridad a la población.
En ese contexto, habitantes de comunidades indígenas difundieron videos en redes sociales denunciando ataques con armas de alto calibre, uso de drones, incendios de viviendas y el desplazamiento de familias enteras a causa de la violencia.
Con la detención de Mario “N”, las autoridades federales buscan avanzar en las investigaciones contra la estructura operativa de Los Ardillos y esclarecer su presunta participación en diversos hechos delictivos registrados en Guerrero.



