El fenómeno Yu – Mex; el mariachi mexicano es adoptado en Yugoslavia…y de ahí, a todo el mundo.
Por: José Luis Jaramillo Vela
Termina la Segunda Guerra Mundial, nueva Geopolítica en Europa
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, cambió por completo el panorama geopolítico en Europa; los países aliados, vencedores del conflicto, prácticamente se dividen al mundo como resultado de la Cumbre de Yalta, en donde los Presidentes Franklin Roosevelt de Estados Unidos, Josef Stalin de la Unión Soviética y el Primer Ministro de Inglaterra, Winston Churchill, representando a la Corona Británica se dividen el tremendo pastelote mundial y todos muy contentos de regreso a su casa.
Donde no quedaron muy contentos, fue en gran parte del Continente Europeo, pues Polonia, Yugoslavia, Bulgaria, Rumania, Hungría, Checoslovaquia y la mitad de Alemania habían pasado de ser países libres, a caer en las redes del comunismo soviético, al ser controlados sus gobiernos por la férrea y cruel dictadura Stalinista, en donde el solo hecho de no coincidir con los pensamientos, políticas y lineamientos comunistas, simplemente eran condenados a morir o a pasar el resto de sus días en los gulags de Norilsk, Solovky, Karlag, Vorkut, Magadán y Krasnoyarsk, en la lejana, apartada, terrible e inhóspita Siberia, administrados por las aún más temibles y terribles KGB y NKVD; en donde eran obligados a trabajos forzados en las más duras e inhumanas condiciones, bajo temperaturas de hasta -50°c. Quien era enviado para allá, sabía que nunca regresaría.
Yugoslavia rompe el molde
Al caer todos estos países bajo el yugo soviético, Stalin puso gobernantes comunistas y militares igual que él; en el caso de Yugoslavia el cargo de Presidente recayó en su máxima figura militar, el Gran Mariscal Josip Broz Tito, un militar de corte socialista que muy pronto entró en conflicto con Stalin; a Tito no le gustaban las formas genocidas de Stalin, tampoco su comportamiento, ni en lo político ni en lo personal; por su parte, a Stalin le desagradaba y le provocaba un celo el respeto que el bloque comunista le tenía al Gran Mariscal Tito, pues su grado de Gran Mariscal se lo había ganado en batallas y combates y aunque Stalin también era Gran Mariscal, su grado había sido obtenido por designación política y no por méritos militares; para hacer sentir su poder y hegemonía, Stalin se creó un rango especial para él y se autonombró Generalísimo de la Unión Soviética y de todas las Rusias, entendiéndose por “todas las Rusias”, al nuevo bloque comunista, además de que Stalin comenzó a presionar con políticas más severas hacia Yugoslavia con el fin de alinear bien a Tito, pero la bomba no tardó en estallar.
Un giro inesperado
En 1948, Tito rompe con Stalin, Yugoslavia rompe relaciones con la Unión Soviética y Stalin expulsa a Yugoslavia del bloque comunista, y si los días eran difíciles para Yugoslavia, ahora se vislumbran tormentosos; esta ruptura trajo severas consecuencias políticas, económicas y culturales para la República de Yugoslavia, que había dejado de pertenecer al bloque comunista de la Unión Soviética, pero que bajo el mando del Mariscal Tito, seguía manteniendo un gobierno comunista, por lo que Yugoslavia quedó sola y aislada; por un lado, excomulgada por el bloque del Este y por el otro, era vista con recelo y desconfianza por el bloque de Occidente, mientras que los países no alineados tampoco se acercaban.
Para efectos de nuestra historia, nos vamos a enfocar en cómo Yugoslavia se aferró a México en el aspecto cultural para sobrevivir tras dos años de penurias y de ser prácticamente un país a la deriva y al garete, con el que nadie se quería relacionar. Era 1950, Yugoslavia se estaba hundiendo como nación y el Mariscal Tito recurrió a Francia, pensando que ellos con su tradición de país de pensamiento libre podrían ayudarlo, no fue así, los franceses no quisieron provocar a Estados Unidos; estando en París, el Mariscal Tito asistió a una función de cine, donde se proyectaba la película mexicana “Un Día de Vida”, del director Emilio “El Indio” Fernández, esa película cautivó al Mariscal Tito y a su esposa y decidió buscar ayuda en México.
México responde al llamado
En 1946, México y Yugoslavia habían establecido una tibia relación diplomática, ambos países ni siquiera abrieron una Embajada, sino una Misión Diplomática, con un Jefe de Misión al frente, quien era un diplomático pero no era un Embajador. En esa película mexicana que había visto en París, el Presidente de Yugoslavia, Josip Broz Tito encontró una gran similitud con el pueblo yugoslavo, había música popular alegre, un sentido festivo y un ambiente revolucionario, todo eso que hacía falta para levantar el ánimo del pueblo yugoslavo que ya comenzaba a sufrir los estragos de un país a la deriva.
Culturalmente, el bloque comunista dejó de distribuir sus películas a Yugoslavia y el mundo libre, menos; además de que casi ningún país deseaba tener intercambio comercial con ellos. En 1950, con base en los profundos sentimientos que le causó aquella película mexicana, el Mariscal Tito hace un intento por acercarse al Presidente Miguel Alemán Valdés, buscando que México pudiera distribuir sus películas en Yugoslavia, con el objetivo inicial de levantar la moral yugoslava.
El Gobierno Mexicano fue muy generoso con el pueblo yugoslavo, el Presidente Miguel Alemán no solo permitió distribuir el cine mexicano a Yugoslavia, sino que le ofreció a Tito un tratado comercial entre ambos países, para salvar la economía de ese país balcánico, dicho tratado comercial se firmó en 1950 y representó para Yugoslavia su salvación del desastre; México les había lanzado un salvavidas y ellos se aferraron a él.
El impacto de México en Yugoslavia
En 1950 se estrena en Belgrado, Yugoslavia la primera película mexicana, “Un Día de Vida”, del director Emilio “El Indio” Fernández, el éxito fue espectacular, a partir de ahí se abrió la puerta a un sinfín de producciones mexicanas; los yugoslavos se identificaron tanto con la cultura revolucionaria y campirana de las películas mexicanas, sin embargo, donde cayeron redonditos fue con la música mexicana y con el ambiente y carácter festivo de ésta; muy pronto estaban ya cantando y bailando con el mariachi.
En la trama de dicha película, un general revolucionario que va a ser fusilado pide como última voluntad que se le permita llevarle el mariachi y cantarle “Las Mañanitas” a su madre, quien ese mismo día celebra su cumpleaños; al militar le es concedida su última voluntad y después es llevado al paredón para ser fusilado, tal y como dictaba su sentencia. Las dramáticas y desgarradoras escenas de una madre en su cumpleaños, escuchando Las Mañanitas con la música del mariachi que le lleva su hijo, quien le dice que va a ser fusilado, pero le han permitido como última voluntad llevarla al mariachi antes de ser pasado por las armas, cautivaron por completo al público yugoslavo.
El cine mexicano inundó las salas de Yugoslavia, pero el mariachi había inundado y conquistado el corazón de los yugoslavos para siempre.
Surge el fenómeno Yu – Mex
El público yugoslavo de inmediato se identificó con el mariachi, nuestra música mexicana, desde lo más profundo de nuestras raíces tocó el corazón del yugoslavo; además, el porte, la gallardía y la vestimenta de nuestro mariachi los cautivaron por completo. Los yugoslavos sabían del estilo de vida Tex- Mex, que fusionaba el estilo de vida del sur de Texas y el norte de México; de manera que ellos adoptan la música mexicana y la vestimenta del mariachi a su vida cotidiana, es así como a finales de 1950 surge el fenómeno cultural llamado Yu – Mex.
Varios historiadores, sociólogos y antropólogos sociales han coincidido en señalar que efectivamente, el público yugoslavo se identificó profundamente con la música y la cultura mexicana, aunque reconocen que existe otro factor social que ayudó a desencadenar el fenómeno Yu – Mex y señalan que fue la coyuntura entre la profunda crisis y el aislamiento de Yugoslavia y el momento en el que México emerge como el único país dispuesto a ayudar a Yugoslavia, eso generó en el pueblo yugoslavo una enorme simpatía y un sentido de gratitud hacia México, factor que junto con nuestra música, nuestro cine y nuestra cultura desencadenaron el fenómeno Yu – Mex.
El fenómeno Yu – Mex se manifiesta
A finales de 1950, comienzan a aparecer en las calles de Belgrado, Capital de Yugoslavia, jóvenes con sombrero y vestimenta charros, tal y como la usa nuestro mariachi; en los bares y cantinas comenzaron a sonar los acordes de guitarras y a escucharse canciones mexicanas entre copa y trago, la moda prendió de inmediato en todo el país, dando como resultado la formación de grupos de mariachis por todos lados; la música ranchera, el mariachi y el cine mexicano floreció en toda Yugoslavia.
En un principio, los sastres locales confeccionaban los trajes de los mariachis y los sombreros se importaban de México; después los sastres yugoslavos vinieron a aprender de los sastres mexicanos cómo se hacían las vestimentas, las telas y materiales, así como los herrajes y orfebrería; aún así había piezas que los yugoslavos no podían elaborar, como las piezas pitiadas, todo eso lo importaban desde aquí. El punto era que los mariachis yugoslavos debían ser lo más parecido posible a los mariachis mexicanos; eso en cuanto a la imágen y la presencia del grupo.
En cuanto a la música, letra y ejecución, trataron de igualar el sonido del mariachi mexicano, cantaban las canciones mexicanas en un muy mal español. Que luego aprendieron para mejorar sus interpretaciones; había algunos mariachis que incluían algún instrumento de origen balcánico, sin embargo, al producir un sonido diferente, optaron por eliminarlos para no contaminar el sonido puro del mariachi y para ello tomaron como base la instrumentación y el bellísimo, impecable y elegante vestuario del Mariachi Vargas de Tecalitlán.
Surgen las primeras grandes estrellas del Yu – Mex
El fenómeno Yu – Mex estaba imparable en Yugoslavia, sonaba en todas las estaciones de radio, llenaba las salas de cine y abarrotaba las presentaciones de los mariachis y cantantes yugoslavos, era un fenómeno realmente increíble que vendía discos por millones, producto de este frenesí, surgen las primeras estrellas de este movimiento; el primer gran ídolo del Yu – Mex, fue el cantante Slavko Pérovic, quien hasta la fecha es considerado como la máxima figura de este movimiento; una de las características de estos artistas, fue que adoptaron el estilo, la imagen, las poses y hasta buscaron parecerse físicamente a las grandes figuras de la música mexicana, no por simple imitación, sino porque así proyectaban mejor el carácter bravío y de valentía de la músicas mexicana.
Como ejemplo de esto, el cantante Slavko Pérovic adoptó las formas y el estilo de José Alfredo Jiménez, lo que le produjo enorme éxito, tanto que su primer disco vendió más de un millón de copias, en un país que entonces tenía dieciséis millones de habitantes. Pérovic ajustó a su mariachi para que se pareciera lo más posible al Mariachi Vargas de Tecalitlán, cuya sólida e imponente presencia fue la base y el modelo para los mariachis yugoslavos. Pérovic se presentaba siempre, acompañado de su Mariachi Paloma. Otro gran aporte de Pérovic fue que la música mexicana se escucha mejor en español, por lo que introdujo una regla no escrita: quien quiera cantar e interpretar música ranchera, debe saber hablar español, para sentir entender e interpretar mejor lo que se está cantando; como consecuencia de esto, todos, mariachis e intérpretes tuvieron que aprender el español; otro aporte de Pérovic fue el introducir el famoso y reconocido “grito bravío” muy clásico de nuestra música mexicana.
Surgen con enorme éxito las cantantes Ana Milosavlevic “La Reina”, quien adoptó por completo el estilo único y bronco de Lucha Villa; también la cantante Miroslava Mrda, quien adoptó el estilo muy campirano de otra gran cantante mexicana como Amalia Mendoza “La Tariácuri”. Mientras que el cantante Djordje Masalovic desarrollaba su estilo inspirado en el cantante y actor Luis Aguilar “El Gallo Giro”.
El cantante Liubomir Milic no tuvo que esforzarse mucho en adoptar una personalidad, pues su cara y su voz rasposa eran muy parecidas a las de Francisco “El Charro” Avitia, por lo que solo tuvo que adoptar las poses y el estilo valentón y muy bragado del “Charro” Avitia. Por su parte, al cantante Nikola Karovic le impresionó el estilo de una serena seguridad que emanaba el cantante mexicano Juan Mendoza “El Tariácuri” (hermano de Amalia) y adoptó su estilo clásico y sereno, así como su impecable traje charro, siempre con su sarape al hombro o en su caso, una capa.
Por su parte, el dueto de las Hermanas Jovanovic, basaron su estilo musical en las mexicanas Hermanas Padilla (Margarita y María Padilla Mora), de quienes también adoptaron su atuendo de China Poblana sobre el escenario. El cantante Pedrag Goikovic se especializó en el bolero ranchero y para ello no dudó en adoptar el estilo único del inigualable Javier Solís. Y así, un cúmulo de cantantes y grupos de mariachis que alcanzaron el estrellato en Yugoslavia y que formaron parte de este increíble movimiento Yu – Mex.
Con el tiempo surgieron compositores locales que escribían música ranchera en idioma serbio-croata, sin embargo, la regla no escrita de Slavko Pérovic aplicó también a los compositores yugoslavos: debían saber hablar español para poder componer música ranchera, de otra forma no podrían entender el verdadero sentimiento mexicano que está plasmado en la música ranchera.
El fenómeno Yu – Mex entra en decadencia
En 1980 fallece el Presidente de Yugoslavia, Mariscal Josip Broz Tito, su lugar es tomado por el nacionalista Slobodan Milosevic, quien se encargó de avivar viejos odios étnicos y religiosos que Tito con mucho trabajo político había sanado, ahora Milosevic volvía a abrir las ancestrales heridas; lo que provocó Slobodan Milosevic fueron conflictos locales que desencadenaron la famosa “Guerra de los Balcanes”, que terminó por destruir a la República de Yugoslavia.
Esta guerra duró diez años (1991-2001), provocando la disolución y la división de Yugoslavia en siete repúblicas, creando una nueva modificación de la geopolítica de Europa con el nacimiento de siete nuevas naciones: Eslovenia; Croacia; Bosnia/Herzegovina; Macedonia del Norte; Serbia; Montenegro y Kosovo (éste último, no reconocido por muchos países, entre ellos México); estos hechos sepultaron al fenómeno Yu – Mex como tal, aunque la música mexicana sigue sonando en cada uno de los nuevos países.
Datos al pastor
+ En 1950 México fue el único país en el mundo que le tendió la mano a Yugoslavia, salvándola del colapso, esto provocó el fenómeno cultural Yu – Mex.
+ El fenómeno Yu – Mex, que inició con el cine y la música ranchera mexicana, también abarcó expresiones artísticas como la pintura, la escultura, la fotografía y el muralismo.
+ En 1963, el Presidente Adolfo López Mateos realizó la primera visita oficial de un Presidente de México a Yugoslavia, en donde se reafirmaron los lazos de amistad entre ambos países y se refrendaron los tratados comerciales. En una cena de gala les cantó Nikola Karovic, quien recibió de manos de López Mateos un precioso traje charro a su medida, enviado por Juan Mendoza “El Tariácuri”, a quien Karovic admiraba profundamente.
+ En marzo de 1964, el Presidente Josip Broz Tito corresponde la visita, “quiero conocer la tierra del mariachi y comer pura comida mexicana”, le había comentado a López Mateos; Tito fue llevado a Cocula, Tecalitlán y Guadalajara, en donde durante tres días comió en las fondas del Mercado de San Juan de Dios (por cierto, deliciosa comida). En una cena de gala, se presentó el Mariachi Vargas de Tecalitlán y según las crónicas, el Mariscal Tito quedó muy emocionado al verlos, oírlos y conocerlos.
+ Gracias a los buenos oficios de la política exterior de México, a Yugoslavia se le abrieron muchas puertas en el mundo, principalmente el mercado estadounidense, que le ofreció firmar un tratado comercial y ayuda militar a cambio de no volver a voltear hacia la Unión Soviética. También, gracias a la sólida y respetada diplomacia mexicana, Yugoslavia es aceptada en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
+ En la Copa del Mundo de la FIFA en Brasil 2014, se enfrentarían México vs Croacia; el entrenador croata, Niko Kovac y los jugadores Luka Modric, Iván Perisic y Mario Mandzukic hicieron comentarios despectivos e inapropiados no solo del equipo mexicano, sino del país, generando molestia y protestas; intervino la representante de Croacia ante la OTAN y próxima Presidenta de Croacia, Kolinda Grabar-Kitarovic diciéndole a sus jugadores: “¡Si tan solo conocieran algo de historia sabrían todo lo que le debemos a México, empezando por respeto!. El resultado: México 3-1 Croacia, ellos eliminados, México a la siguiente fase.
+ “Lo que sentimos por México es una nostalgia por la Patria que nos imaginamos, nos vemos en su música” – Mariscal Josip Broz Tito, Presidente de Yugoslavia.
+ “Cada país tiene sus cosas; pero México…es otra cosa” – Slavko Pérovic, máximo exponente del Yu – Mex.
Referencias Bibliográficas:
+ bbc.com
+ memoricamexico.gob.mx
+ ateneapharmarevista.com
+ mexicodesconocido.com.mx
+ matonecors.substack.com
+ facebook.com
+ elcafedelahistoria.com
+ es.wikipedia.org



