Chihuahua.– Después de enfrentar durante años uno de los periodos más difíciles de su vida, Adán “N” llegó al momento que durante mucho tiempo esperó junto con su familia: tocar la Campana de la Esperanza en el Hospital General Regional (HGR) No. 1 “Morelos” del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Chihuahua.
🚨TE PUEDE INTERESAR: Hallan a hombre sin vida en brecha rumbo a Las Cascadas; Fiscalía investiga
El emotivo momento representó para el joven y sus seres queridos el cierre de una prolongada etapa de atención médica, tratamiento y vigilancia especializada tras haber enfrentado leucemia linfoblástica aguda y someterse posteriormente a un trasplante de médula ósea.
Su historia comenzó cuando todavía era menor de edad y algunos de los primeros síntomas fueron confundidos inicialmente con un resfriado común. Sin embargo, la persistencia de las molestias llevó a su familia a buscar nuevas valoraciones médicas.
Fue durante este proceso cuando especialistas del IMSS detectaron alteraciones en los estudios de sangre que posteriormente permitieron confirmar el diagnóstico.
Dos años de tratamiento antes del trasplante
De acuerdo con el testimonio de Jessica “N”, madre de Adán, conocer el diagnóstico significó comenzar una etapa completamente distinta para la familia.
El joven recibió aproximadamente dos años de tratamiento intensivo de quimioterapia, periodo durante el cual permaneció bajo atención médica y seguimiento especializado.
Posteriormente, tras la valoración correspondiente, fue considerado candidato para recibir un trasplante de médula ósea.
El procedimiento se realizó exitosamente en 2018, convirtiéndose en un punto decisivo dentro de su proceso de recuperación.
A partir de entonces comenzó otra etapa igualmente importante: el seguimiento médico especializado para vigilar su evolución y confirmar que la enfermedad permaneciera en remisión.
La familia mantuvo durante años las revisiones establecidas por el personal médico, hasta llegar al momento en que los especialistas determinaron que había concluido satisfactoriamente esta etapa de vigilancia.
Una campana que simboliza una nueva etapa
Con emoción, Adán y su madre acudieron al HGR No. 1 “Morelos” para participar en el tradicional acto de la Campana de la Esperanza.
El sonido de la campana simbolizó mucho más que el final de una serie de consultas. Para la familia representó años de esfuerzo, incertidumbre, tratamientos y esperanza, así como el acompañamiento recibido durante el proceso.
“Venimos a tocar la campana después de 10 años de revisión donde se confirmó que todo está bien. Estamos muy agradecidos con el Instituto por todo lo que ha hecho por él, por mí y por toda mi familia”, expresó su madre durante el acto.
La historia de Adán también destaca la importancia del seguimiento médico posterior a tratamientos complejos, particularmente en pacientes pediátricos que enfrentan enfermedades oncohematológicas.
El caso fue atendido en el marco de los servicios especializados del IMSS en Chihuahua, incluido el Centro de Referencia Estatal para la Atención del Niño y de la Niña con Cáncer (OncoCREAN).
IMSS llama a detectar señales de alerta
A propósito de casos como el de Adán, el IMSS Chihuahua reiteró la importancia de que madres, padres y tutores permanezcan atentos a cambios persistentes en la salud de niñas, niños y adolescentes.
Entre algunas señales que deben ser valoradas por personal médico se encuentran el cansancio inusual, palidez, fiebre recurrente y aparición de hematomas sin una causa aparente.
La presencia de alguno de estos signos no significa necesariamente que exista cáncer; sin embargo, cuando son persistentes o se presentan de manera inusual, es importante acudir a una unidad médica para recibir una valoración profesional.
La detección oportuna puede contribuir a que los pacientes reciban atención especializada de manera temprana y se determine el tratamiento adecuado para cada caso.
Actualmente, el Seguro Social cuenta con protocolos de atención para pacientes pediátricos con enfermedades oncohematológicas, así como personal especializado y unidades que participan en el diagnóstico, tratamiento, seguimiento y atención de casos que requieren procedimientos de alta especialidad.
Para la familia de Adán, el sonido de la Campana de la Esperanza representa ahora el inicio de una nueva etapa, marcada por la tranquilidad de haber concluido años de vigilancia médica y por el recuerdo de todo lo que tuvieron que superar desde aquel primer diagnóstico.
Su historia queda también como un testimonio de la importancia de la atención médica, el acompañamiento familiar y el seguimiento especializado frente a enfermedades que pueden cambiar por completo la vida de una familia.



