El Órgano Interno de Control reportó 41 expedientes relacionados con investigaciones y contrataciones, mientras funcionarios y exfuncionarios vinculados con la administración de la exconsejera presidenta permanecen bajo escrutinio.
La renuncia de Guadalupe Taddei Zavala a la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) no puso fin a las investigaciones administrativas relacionadas con presuntas irregularidades en contrataciones y posibles conflictos de interés dentro del organismo.
El Órgano Interno de Control (OIC) del INE informó a la Cámara de Diputados sobre la apertura de 16 expedientes de investigación y 25 indagatorias adicionales en materia de contrataciones. Además, notificó 45 cédulas de observaciones preliminares y reportó calificaciones relacionadas con el presunto ocultamiento de conflictos de interés en tres de cuatro casos señalados.
De acuerdo con información publicada por medios nacionales, las investigaciones abarcan posibles irregularidades en procedimientos de contratación pública, así como la participación de personas servidoras públicas, exfuncionarios, particulares y empresas.
Investigaciones alcanzan a funcionarios y proveedores
Entre las posibles conductas bajo revisión se encuentran presuntos conflictos de interés, posibles actos de colusión, participación irregular en procedimientos administrativos y contrataciones con empresas cuya capacidad técnica, económica u operativa habría sido cuestionada.
El informe también señala que el OIC descartó tener facultades para revisar directamente la contratación de personal del instituto, una distinción relevante frente a las investigaciones relacionadas con adquisiciones y contratos.
Los procedimientos buscan esclarecer si existieron irregularidades y determinar, conforme a la normativa aplicable, las posibles responsabilidades administrativas. La apertura de una investigación o la emisión de observaciones preliminares no constituye por sí misma una resolución definitiva ni acredita culpabilidad.
Los nombres relacionados con la administración de Taddei
En distintas publicaciones periodísticas se han mencionado funcionarios y exfuncionarios que ocuparon cargos directivos durante la gestión de Guadalupe Taddei o que fueron señalados como personas cercanas a su administración.
Entre los nombres difundidos figuran Roberto Félix López, identificado como secretario ejecutivo; Liliana Díaz de León, directora ejecutiva de Administración; Jesús Octavio García, exdirector de Administración; y Alejandro Romero, titular de la Dirección Ejecutiva de Prerrogativas y Partidos Políticos.
También aparecen Mario Burciaga, Iliana Hernández, Mario Alejo, Luis Carlos Ponce de León y Carlos Daniel Luna, este último señalado como jefe de oficina de la entonces consejera presidenta.
La lista difundida incluye además a María Fernanda Romo Gaxiola, Rebeca Fernanda López, Enma Patricia García, Alejandro Sosa Durán, María del Carmen Colín, Eduardo Hugo Ramírez, Guadalupe Alarcón, Jorge Egren Moreno, Anahí Silva Tosca y José Alberto Pérez de Acha.
Sin embargo, la mención de estas personas en publicaciones periodísticas no permite concluir que todas estén sujetas a una investigación formal ni que hayan incurrido en alguna irregularidad. La situación particular de cada funcionario debe establecerse mediante documentación oficial y fuentes verificables.
Renuncia de Taddei abre una nueva etapa en el INE
Guadalupe Taddei formalizó su renuncia a la presidencia del INE el 26 de octubre de 2026, después de anunciar su decisión un día antes. En su mensaje, sostuvo que la continuidad institucional debía prevalecer por encima de cualquier interés personal y señaló que su salida no eximía a nadie de esclarecer los hechos que debieran investigarse.
La salida de Taddei ocurre mientras continúan las indagatorias sobre presuntas irregularidades relacionadas con contratos y proveedores del organismo electoral.
El caso coloca bajo escrutinio los mecanismos de supervisión, transparencia y rendición de cuentas dentro del INE, una institución responsable de organizar los procesos electorales federales.
Las investigaciones deberán determinar si existieron faltas administrativas u otras conductas sancionables, quiénes pudieron haber participado y cuáles serían las consecuencias legales correspondientes.
Por ahora, el desarrollo de los expedientes y las resoluciones que emitan las autoridades competentes serán fundamentales para establecer responsabilidades individuales y conocer el alcance de las presuntas irregularidades.



