Alejandro Muñoz Moreno, «Blue Demon», ídolo de la lucha libre mexicana

En el Estado de Nuevo León, en un lugar que el tiempo no dejó registrado, el 24 de abril de 1922 nació un niño destinado a marcar la historia.
Su nombre fue Alejandro Muñoz Moreno, quien por diversas circunstancias fue registrado meses después, el 12 de octubre de ese mismo año, en el municipio de Rodríguez, Coahuila, como consta en su acta de nacimiento.
Hijo de Donato Muñoz y Damasia Moreno, Alejandro creció en el seno de una familia numerosa, siendo el quinto de doce hermanos. Sus padres establecieron su hogar en Rinconada, Nuevo León, donde transcurrió su niñez, marcada por la sencillez, el trabajo arduo y las carencias propias de la época.
Desde temprana edad, Alejandro mostró una personalidad distinta. Las labores del campo que le eran asignadas no lograban llenar sus aspiraciones, ni tampoco la educación primaria, que cursó hasta el cuarto grado. Le dolía profundamente la realidad de su hogar y, en especial, el esfuerzo incansable de su madre, a quien veía día tras día preparar alimentos y lavar ropa para toda la familia, sin descanso ni alivio.
Conforme fue creciendo, encontró en la música una forma de expresión. Se integró a la Banda Musical del Pueblo, donde aprendió a ejecutar el trombón, dando cauce a su sensibilidad, creatividad y espíritu inquieto. Su carácter fuerte y su tenacidad se hicieron evidentes desde entonces, rasgos que lo acompañarían a lo largo de toda su vida.
La visita de unos tíos provenientes de Monterrey, empleados de los ferrocarriles, marcó un punto decisivo. Su porte, su vestimenta limpia y su apariencia citadina despertaron en Alejandro la certeza de que su futuro se encontraba más allá del pueblo. Comprendió que debía luchar por un destino distinto.
Siendo aún adolescente, comunicó a su madre su decisión de partir a Monterrey, con la firme promesa de que, cuando tuviera la posibilidad económica, sería ella la primera a quien llevaría consigo para librarla del trabajo extenuante que tanto la consumía.
MONTERREY: EL INICIO DEL DESTINO
Alejandro llegó a la ciudad de Monterrey y fue recibido por sus tíos con sorpresa y afecto. Al ser menor de edad, no podía aún acceder a un empleo formal, por lo que contribuía en las labores del hogar y ayudaba llevando los alimentos que su tía Angelita preparaba para sus hermanos, trabajadores del ferrocarril.
Consciente de que al cumplir la mayoría de edad podría ingresar a los ferrocarriles, aguardó con paciencia. Sin embargo, a los 17 años, ante la demanda de mano de obra, logró emplearse como peón de vía, y meses más tarde ascendería al puesto de asistente de maquinista.
EL ENCUENTRO QUE CAMBIÓ SU VIDA
Fue en los ferrocarriles donde conoció a Rolando Vera, luchador profesional y maestro de lucha libre en el Círculo Mercantil de Monterrey. Bajo su guía, Alejandro se inició en esta disciplina, entrenando durante más de tres años con constancia y disciplina. Vera, al reconocer sus aptitudes, decidió formarlo para una futura carrera profesional, sin imaginar hasta dónde llegaría su discípulo.
Cumpliendo su promesa, Alejandro llevó posteriormente a sus padres y hermanos a Monterrey. En esta etapa también conoció a Goyita, con quien contrajo matrimonio el 16 de febrero de 1947 y con quien formó una familia, procreando a sus dos únicos hijos, Alejandro y Marla.
EL NACIMIENTO DE UNA LEYENDA
El 31 de marzo de 1948, en Laredo, Texas, Alejandro Muñoz Moreno subió por primera vez al ring como luchador profesional, adoptando el nombre que habría de inmortalizarse: BLUE DEMON. Vestido con máscara, mallas y zapatillas azules, se enfrentó a Chema López, a quien venció en tres caídas, marcando así un debut victorioso. Ese mismo día nació su hijo Alejandro, haciendo de aquella fecha un recuerdo doblemente inolvidable.
A partir de entonces, Blue Demon inició una carrera ascendente en Monterrey y en diversas ciudades del país. Invitado a la Ciudad de México, se integró a la Época de Oro de la Lucha Libre Mexicana, consolidándose como un luchador de técnica depurada, fuerza y carácter indomable. En 1949 fue reconocido como Novato del Año.
GLORIA, RIVALIDADES Y CONSAGRACIÓN
Junto a Black Shadow formó una de las parejas más emblemáticas de la lucha libre, conocidos por el público como Los Hermanos Shadow, unidos no por la sangre, sino por una profunda hermandad de respeto y amistad.
La rivalidad con las grandes figuras de su tiempo, y especialmente con El Santo, lo llevó a escribir páginas memorables en la historia del deporte. El 25 de septiembre de 1953, en la Arena Coliseo, Blue Demon derrotó a El Santo, conquistando el Campeonato Mundial Welter y consagrándose definitivamente como una de las máximas figuras de la lucha libre.
A partir de entonces, dejó atrás el papel de rudo para convertirse en luchador técnico, ganándose el respeto y la admiración de miles de aficionados dentro y fuera de México.
DEL RING A LA PANTALLA GRANDE
En 1964 incursionó en el cine con la película “Blue Demon, el Demonio Azul”, iniciando una exitosa carrera cinematográfica que incluyó 26 películas, proyectando su imagen a nivel internacional y consolidándolo como un ícono de la cultura popular mexicana.
EL ADIÓS Y EL HONOR
El 25 de noviembre de 1988, en la Arena México, Blue Demon se despidió oficialmente de los cuadriláteros. No obstante, aún enfrentó y venció los últimos retos de su carrera, desenmascarando al Rayo de Jalisco y posteriormente a El Matemático, cerrando con honor una trayectoria incomparable.
LEGADO ETERNO
En sus últimos años, se dedicó a formar nuevas generaciones, abriendo gimnasios y compartiendo su experiencia. Escribió su autobiografía “Blue Demon, Memorias de una Máscara” y disfrutó de la convivencia con su familia.
El 16 de diciembre del año 2000, tras regresar de su rutina de ejercicio, Blue Demon falleció a los 78 años, dejando un vacío irremplazable y un legado inmortal.
Aquel niño que salió de Rinconada con un sueño, se convirtió en leyenda, en símbolo y en orgullo de México. A lo largo de su vida, nunca perdió tres valores que lo definieron hasta el final:
Su máscara, su dignidad y su sencillez como ser humano.
Alejandro Muñoz Lomelí
Hijo de Blue Demon



