La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) representa una oportunidad estratégica para fortalecer la competitividad del país y garantizar la estabilidad económica de regiones altamente productivas como el centro-sur del estado de Chihuahua, afirmó el licenciado Armando Bejarano, vicepresidente nacional de CANACINTRA.
El posicionamiento se da luego de que la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (CANACINTRA) hiciera un llamado nacional para que las próximas negociaciones del tratado privilegien la certeza jurídica, la inversión, la innovación y el fortalecimiento de la industria manufacturera.
Bejarano destacó que Chihuahua es una de las entidades con mayor vocación industrial y exportadora del país, por lo que cualquier modificación al acuerdo comercial tendrá un impacto directo en la economía regional, el empleo y la llegada de nuevas inversiones.
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ToggleEl T-MEC es clave para el desarrollo económico del centro-sur de Chihuahua
Entrevistado en el marco de las negociaciones del T-Mec entre Estados Unidos y México y las restricciones que se habrán de aplicar, el vicepresidente nacional de CANACINTRA señaló que para las empresas de la región resulta indispensable contar con reglas claras que permitan mantener la confianza de inversionistas nacionales y extranjeros.
Explicó que la certidumbre jurídica es uno de los principales factores para conservar el dinamismo económico, proteger las cadenas de suministro y seguir generando empleos de calidad.
«Desde CANACINTRA respaldamos un T-MEC fortalecido, moderno y competitivo, que incentive la inversión y permita que regiones como el centro-sur de Chihuahua continúen creciendo mediante la industria y la manufactura», expresó Armando Bejarano.
Añadió que el tratado no debe convertirse en un obstáculo para el desarrollo industrial, sino en una herramienta que impulse la integración económica entre los tres países de Norteamérica.
La manufactura continúa siendo uno de los motores de México
De acuerdo con el posicionamiento emitido por CANACINTRA, la manufactura representa uno de los pilares más importantes de la economía nacional.
El organismo empresarial recordó que el sector automotriz aporta alrededor del 20 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) manufacturero y cerca del 4 por ciento del PIB nacional, además de exportar aproximadamente el 87 por ciento de su producción, de la cual casi ocho de cada diez vehículos tienen como destino Estados Unidos.
Asimismo, genera una amplia red de proveedores, pequeñas y medianas empresas, así como miles de empleos especializados que dependen directamente de la estabilidad comercial entre México, Estados Unidos y Canadá.
En ese sentido, CANACINTRA considera indispensable que durante la revisión del tratado se mantengan reglas de origen que fortalezcan la competitividad regional sin poner en riesgo la viabilidad de las cadenas productivas.
Actualmente, los vehículos que buscan acceder a los beneficios del tratado deben acreditar un 75 por ciento de contenido regional, uno de los requisitos más estrictos a nivel internacional.
Incrementar dicho porcentaje sin considerar la realidad de la industria podría traducirse en mayores costos de producción, pérdida de competitividad y menor atractivo para nuevas inversiones.
CANACINTRA propone fortalecer sectores estratégicos
Otro de los planteamientos presentados por la Cámara Nacional de la Industria de Transformación es avanzar hacia una mayor integración regional en industrias estratégicas como los semiconductores, dispositivos médicos, farmacéutica, acero, aluminio y minerales críticos.
La intención es reducir la dependencia de proveedores externos, fortalecer la seguridad económica de Norteamérica y consolidar cadenas de suministro más eficientes.
Armando Bejarano señaló que este tipo de estrategias representan una oportunidad para que estados como Chihuahua continúen posicionándose como referentes nacionales en manufactura avanzada y desarrollo industrial.
Un llamado a privilegiar la certidumbre y la inversión
Finalmente, el vicepresidente nacional de CANACINTRA reiteró que las próximas rondas de negociación del T-MEC deben enfocarse en preservar la certeza jurídica, fortalecer la manufactura, impulsar la innovación y promover el desarrollo industrial.
Recordó que la región de Norteamérica sostiene un intercambio comercial cercano a 2 billones de dólares anuales, por lo que conservar reglas claras resulta fundamental para proteger millones de empleos y mantener el flujo de inversiones.
«Como representantes del sector industrial seguiremos colaborando con el Gobierno de México para construir un T-MEC más sólido, moderno y orientado al crecimiento económico, la inversión y el bienestar de los tres países», concluyó Armando Bejarano.



