Pista, calor, fiesta, patrullas y mensaje
La gobernadora Maru Campos arrancó ayer su visita a Delicias en la nueva pista de atletismo de la Ciudad Infantil, una obra largamente esperada y que, al verse llena de niñas, niños, jóvenes, entrenadores y padres de familia, explicaba por sí sola el interés que había generado.
Llegó con retraso, cosas de agenda, pero mientras aparecía la mandataria, aquello no se enfrió. El Alcalde se puso a cotorrear con la gente, hubo fotos, selfies, bolis, juegos, dinámicas e interacción con la raza. Nada de evento tieso. Evento vivo, con chamacos, ruido y papás tomando video.
Ahí estuvieron Teporaca Romero, del área deportiva del Gobierno del Estado y Jorge Puentes de Desarrollo Municipal. También se dejaron ver funcionarios estatales, municipales y, como era de esperarse, uno que otro personaje que ya se siente con boleto para la boleta del año que entra.
Mientras llegaba Maru, pasaron profesores de atletismo y de fútbol, porque no solamente se inauguró la pista de tartán, también una cancha de fútbol sintético de tamaño profesional. Hablaron entrenadores, atletas destacados y jóvenes con logros estatales, nacionales e internacionales. Eso le dio contenido al evento y ayudó a que la espera no se volviera puro protocolo.
El famoso Kuzzy hizo lo suyo. Micrófono en mano, animó a la gente, armó dinámicas, sorteó playeras y mantuvo prendido el ambiente mientras se esperaba el arribo de la gobernadora.
Maru llegó con la playera de México, igual que Valenciano, anticipando la victoria que horas más tarde tendría la Selección Nacional contra Corea y que le dio el pase a la siguiente ronda. Muy mundialistas los dos. Muy sonrientes. Muy en modo foto con la raza. Y sí, les salió redondo el guiño futbolero.
La obra no fue menor: una inversión superior a los 43 millones de pesos, entre Estado y Municipio, para entregar una pista de atletismo de tartán y una cancha de fútbol sintético que los deportistas de Delicias esperaron por más de 40 años. Cuatro décadas, que se dicen fácil, pero para quienes han entrenado en condiciones a medias, pesan bastante.
Estuvieron presentes niñas, niños y jóvenes de academias y equipos como Bravos, Mineros, Guerreros, Fundadores, Pingüinos, La Tribu, entre otros. Mucha camiseta, mucho tenis y mucha familia. También mucho funcionario haciendo lectura política del evento, porque en tiempos preelectorales hasta una pista tiene carriles.
Valenciano, en su discurso, reconoció el respaldo de la Gober para invertir en Delicias, en obra, en infraestructura y en espacios para los jóvenes. Pero además le puso jiribilla política al asunto. Le dijo a Maru que, ante el embate del centro del país, donde cada vez se apoya menos a los jóvenes, ella sí los apoya, ella sí se pone en medio, ella sí se atraviesa, ella sí se faja.
Luego, bajo una lona de fuego, en un mediodía de esos de junio en Delicias, Maru fue al estacionamiento del Museo del Desierto a entregar un kit completo de equipo táctico para las corporaciones policiacas regionales. El acto, algo inevitable en estos días, se convirtió en un exhibidor político, en una pasarela de aspirantes a los puestos de la elección por venir.
No era poca cosa: 32 millones de pesos en equipamiento para 13 municipios, más de 350 elementos beneficiados, 5 mil 562 uniformes completos, 57 cuatrimotos equipadas y 19 patrullas. Los paquetes fueron recibidos por alcaldes y alcaldesas de Aldama, Aquiles Serdán, Camargo, Delicias, Dr. Belisario Domínguez, Jiménez, Julimes, La Cruz, López, Meoqui, Riva Palacio, San Francisco de Conchos y Saucillo.
El discurso de Jesús Valenciano, pleno de simbolismos y realidades, fue una pieza oratoria de alta gama. De conocimiento de la realidad municipal, estatal y nacional, de dominio de un escenario que, a estas alturas, le es tan familiar. Mucho prospecto, la verdad.
Valenciano ligó la seguridad con lo que más entienden los alcaldes cuando gobiernan: inversión, tranquilidad y desarrollo económico. Dijo, en esencia, que Delicias se mantiene como una ciudad segura y tranquila, y que esa condición ha permitido atraer inversiones, porque quien llega a poner dinero en una ciudad primero pregunta si puede trabajar sin miedo. Para Delicias, además, no fue solamente foto: recibió 10 cuatrimotos y tres camionetas patrulla para reforzar vigilancia y atención en distintos sectores.
Gilberto Loya, secretario de Seguridad Pública estatal, también le echó ganitas a su anhelo, aunque la verdad se vio, comparado con el anfitrión, como ante Alemania.
La gobernadora, por su parte, evidenció por qué frenaron la maquinaria mediática que le enderezaron con motivo del narcolaboratorio que mandó destruir: trae todas las canicas. Mucha gobernadora, mucha pista por delante.
Respecto al equipo entregado, su tecnología de punta y la preparación de las corporaciones del orden explican por qué aquí los nueceros, los alfalferos, los lecheros, hombres y mujeres del campo, no pagan derecho de piso como los limoneros, los aguacateros y los comerciantes de otros estados tienen que hacerlo, o si no los secuestran, los desaparecen, los matan. Algo a valorar y a cuidar para no llegar a aquello.
Ahí estuvo, quizá, la frase más política de Maru: mientras en otros estados se preguntan cuánto cuesta la extorsión del aguacate, del limón o cuánto deben pagar las tiendas de abarrotes para operar, en Chihuahua se trabaja para que eso no suceda. O sea, la seguridad se presume cuando el productor puede abrir la nogalera, la lechería o el negocio sin esperar la llamada de un criminal.
Bajo esa lona tan caliente, bajo ese sol de plomo derretido, las sillas de plástico empezaron a ablandarse. Primero cayó de espalda el Gayo Gallegos, luego Manuel González, quien duró 10 minutos en pánico: alguien le escondió el celular y le dio el síndrome de abstinencia.
Un edecán muy mono, que se mantenía erecto y estético, también cayó. En el presídium, el casi invisible senador Mario Vázquez igual se fue de lado. En la primera fila, a la alcaldesa de Meoqui, Miriam Soto, el calorón no le hacía mella en su bien maquillado cutis; en tanto, a su lado, Araceli Villalobos se hacía aire con una carpeta, el presidente de Julimes parecía pez fuera del agua y al de Saucillo se le chorreó la brillantina.
Por ahí también estuvieron el titular del despacho de la Fiscalía General del Estado, Francisco Sáenz; el comandante del 66 Batallón de Infantería, Juan Octavio Ortiz y el presidente de los nogaleros, Alejandro Licón. Mucho uniforme, mucho sombrero, mucha camisa clara y mucha cara de aguante, que esto ya mero termina.
Una edecán por poco se desvanece, un policía traía la gorra ladeada y la alcaldesa de Aldama partió plaza al subir al templete a recibir el kit policiaco para el municipio que gobierna.
Eloy García Tarín, de Comunicación Social de la Fiscalía, de sombrero Panamá y camisa de lino, no perdía su heroica sonrisa a los 40 grados.
En la foto del recuerdo, no pocos salieron con ojos de sueño, semejantes a los que pondrían los coreanos horas más tarde al perder con nuestra selección. Buena jornada, buena asoleada.
La reforma en la olla
En el Congreso del Estado ya está hirviendo la reforma electoral. Alfredo Chávez, por el PAN, y Arturo Medina, por el PRI, traen avanzado el amarre junto con las demás bancadas aliadas.
La idea es sacar un documento base en comisiones y dejar listo el camino para votarlo la próxima semana. Pero no esperen fuegos artificiales. No viene la paridad de género para la gubernatura. No viene la segunda vuelta. No viene el tijeretazo al número de regidores. Y tampoco viene la elección directa de regidores por territorio. Eso, por ahora, se queda en el cajón.
Lo que sí camina es el blindaje electoral contra la intervención del crimen organizado. También algunos candados para que la autoridad electoral no se ponga creativa y quiera legislar desde el escritorio.
El dictamen deberá quedar planchado en comisiones. Luego vendría el periodo extraordinario. Y si no se atraviesa algún berrinche de última hora, la votación podría darse la próxima semana.
Así que mientras unos andan viendo registros, encuestas y futurismos del 2027, en la Torre Legislativa están moviendo las piezas del tablero. Calladitos. Sin tambora. Pero con cuchillo fino.
Monreal pide a los mexicanos defenderlos de los gringos
Ricardo Monreal salió a espantar a Estados Unidos con la Constitución y el Himno Nacional, luego de que el vicepresidente JD Vance dijera que su país se reserva el derecho de tomar acciones militares en México contra los cárteles, si considera amenazada su seguridad.
Monreal, muy solemne, dijo que no cree que EU se atreva a invadir militarmente a México, porque aquí tenemos Constitución y tenemos Himno Nacional. Hasta recordó aquello de que un soldado en cada hijo te dio.
Nomás faltó que pidiera formar la línea defensiva con acordeón, escolta y honores a la bandera.
El problema es que Vance no habló de venir por los mexicanos, sino de ir contra los cárteles. Y ahí cambia la cosa. Porque una cosa es defender la patria y otra muy distinta pedirle al pueblo que se inmole por los narcopolíticos.
A ver cuántos mexicanos bien nacidos se lanzan al frente para defender a los que durante años dejaron crecer al monstruo, lo abrazaron, lo negaron o de plano se tomaron la foto con él.



