Ante el preocupante incremento de la extorsión registrado durante el primer semestre de 2026, COPARMEX Ciudad Delicias ha lanzado un enérgico llamado a las autoridades de los distintos órdenes de gobierno para fortalecer de manera inmediata las estrategias de prevención, investigación y combate a este delito, garantizando la aplicación efectiva de las herramientas legales disponibles.
De acuerdo con cifras oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), entre enero y junio de 2026 la extorsión aumentó en 551 víctimas a nivel nacional respecto al mismo periodo del año anterior. Este fenómeno delictivo se extiende por todo el país, donde 19 entidades registraron incrementos significativos durante el primer semestre, mientras que 12 alcanzaron su máximo histórico de víctimas en los últimos 11 años, encendiendo las alertas en el sector productivo.
Un Crecimiento del 2,325% en Chihuahua Enciende las Alertas del Sector Empresarial
En este contexto nacional, el estado de Chihuahua registra un incremento drástico que genera profunda preocupación para el empresariado local y regional. Durante el primer semestre de 2025 se contabilizaron apenas cuatro víctimas de este ilícito, mientras que en el mismo periodo de 2026 la cifra se disparó de forma alarmante a 97 víctimas, lo que representa un crecimiento interanual sin precedentes del 2,325%, es decir, un aumento de más de 23 veces.
Para COPARMEX Ciudad Delicias, estas estadísticas constituyen una señal de alerta ineludible que requiere una respuesta contundente y coordinada. El organismo empresarial subraya que la extorsión no sólo representa una amenaza directa contra la seguridad y tranquilidad de las personas, sino que vulnera profundamente la actividad económica, socava la confianza e inhibe las condiciones necesarias para que las empresas puedan invertir, crecer y generar nuevos empleos.
Urge Pasar del Reconocimiento a la Implementación de Capacidades Especializadas
Ante este panorama adverso, desde COPARMEX se considera indispensable pasar del reconocimiento del problema a la implementación efectiva de acciones concretas. Esto requiere una sólida coordinación interinstitucional, el desarrollo de capacidades especializadas para atender e investigar este delito con eficacia, y el establecimiento de mecanismos verificables que permitan evaluar de manera transparente el cumplimiento y los resultados reales de las estrategias de seguridad implementadas.



