La depresión tropical nueve, formada este martes en el Golfo de México, podría intensificarse rápidamente durante las próximas horas y convertirse en tormenta tropical la madrugada del miércoles 7 de octubre, de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
TE PUEDE INTERESAR: Se entrega médico señalado por muertes tras aplicación de sueros en Sonora
El organismo prevé que el sistema alcance la categoría de huracán categoría 1 para el jueves, mientras continúa su desplazamiento sobre el Golfo de México.
En su reporte de las 18:00 horas, el SMN informó que el centro de la depresión se ubicaba aproximadamente a 605 kilómetros al oeste de Progreso, Yucatán, y a 210 kilómetros al este-noreste de Cabo Rojo, Veracruz.
El sistema presentaba vientos máximos sostenidos de 55 kilómetros por hora, rachas de hasta 75 kilómetros por hora y se desplazaba hacia el este a una velocidad de 7 kilómetros por hora.
Veracruz y Tamaulipas, entre los estados bajo vigilancia
La circulación de la depresión tropical generará condiciones de lluvia y viento principalmente en zonas costeras de Veracruz y Tamaulipas.
El SMN pronosticó vientos de entre 30 y 40 kilómetros por hora, con rachas de 50 a 70 kilómetros por hora en las costas de ambos estados.
Asimismo, se prevé oleaje de hasta tres metros en las costas de Veracruz y de hasta dos metros en Tamaulipas.
Las precipitaciones podrían provocar deslaves, incremento en los niveles de ríos y arroyos, desbordamientos e inundaciones, por lo que el organismo pidió a la población mantenerse atenta a sus avisos y seguir las indicaciones de Protección Civil.
Vigilan otra zona de posible desarrollo ciclónico
Además del sistema en el Golfo de México, el SMN mantiene bajo vigilancia una zona de baja presión al sur de Oaxaca, la cual presenta 90% de probabilidad de desarrollo ciclónico durante las próximas 48 horas.
El sistema se localiza aproximadamente a 315 kilómetros al sur de Lagunas de Chacahua y mantiene un desplazamiento lento hacia el oeste-noroeste.
La evolución de ambos sistemas será monitoreada por las autoridades meteorológicas debido a su posible impacto en las condiciones de lluvia, viento y oleaje en territorio mexicano.



