Cuernavaca, Mor.- Apenas tres días después del cobarde asesinato de la joven estudiante española Claudia Tacoronte, cerca de un millar de alumnas y alumnos de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) marcharon este martes por las calles de Cuernavaca para exigir un alto total a los feminicidios. Con este trágico caso, la comunidad universitaria acumula ya cuatro crímenes de alumnas en lo que va de 2026, evidenciando la severa crisis de seguridad que azota a la entidad.
El contingente avanzó hasta concentrarse frente a las puertas del Palacio de Gobierno de Morelos, donde los manifestantes lanzaron fichas de búsqueda de personas desaparecidas y externaron su repudio ante la aparente inacción de las corporaciones de seguridad estatales y federales. En un ambiente marcado por la indignación y la tristeza, la llamada “ciudad de la eterna primavera” vivió una jornada de protesta con tintes sombríos.
Miedo, impotencia y cambios drásticos en la vida cotidiana
Para el alumnado, la situación ha llegado a un punto límite. «Es horrible. No tenemos ningún tipo de seguridad ni la institución, ni los policías; solo siento que están ahí de adorno», reclamó Dana, estudiante del centro educativo, durante la protesta frente a la sede gubernamental.
La gravedad de la violencia, con especial ensañamiento hacia las mujeres, ha obligado a las universitarias a modificar por completo sus rutinas: «Ya tenemos muy reservado el estar saliendo a lugares… Es ya vida en casa, en nuestros departamentos», lamentó otra de las alumnas entre lágrimas. Cabe destacar que la UAEM, que alberga a una comunidad de 40 mil estudiantes, decidió cerrar sus puertas temporalmente a pocas semanas de haber iniciado el curso escolar, dejando a los jóvenes en un profundo limbo de incertidumbre mientras avanzan las indagatorias.
Feminicidios al alza e inconformidad ante la respuesta gubernamental
El asesinato de Claudia Tacoronte, de 21 años, ocurrió el pasado fin de semana en el municipio de Cuautla —a unos 50 kilómetros de Cuernavaca—, donde fue atacada con arma blanca. Aunque la línea de investigación preliminar apunta a un posible asalto como móvil, hasta el momento no hay personas detenidas ni una versión oficial esclarecida por parte de las autoridades.
Tras el crimen, la gobernadora de Morelos, Margarita González, se limitó a emitir un mensaje de respaldo a través de redes sociales y a prometer coordinación institucional con la fiscalía local y el consulado de España. Sin embargo, la respuesta institucional ha sido duramente cuestionada en un estado que ocupa la segunda tasa más alta de feminicidios a nivel nacional, registrando 1.97 casos por cada 100 mil mujeres, muy por encima de la media mexicana (0.55), según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.




