Toluca, Edomex.- Andrés Filomeno Mendoza Celis, conocido como el “Caníbal de Atizapán”, murió a los 78 años luego de presentar complicaciones de salud mientras se encontraba privado de la libertad, de acuerdo con la información difundida sobre su fallecimiento.
El hombre, condenado por feminicidio y relacionado con una investigación que permitió localizar miles de restos óseos en su vivienda, fue trasladado de urgencia al Hospital General Dr. Adolfo López Mateos, en Toluca, después de que personal médico del centro penitenciario evaluara su estado de salud.
Según los reportes, Mendoza Celis presentaba un deterioro progresivo asociado con padecimientos respiratorios y otras complicaciones médicas. Su fallecimiento fue confirmado en el hospital.
Su caso conmocionó al país en 2021, cuando una investigación por la desaparición y asesinato de una mujer condujo al hallazgo de restos humanos y evidencias de posibles crímenes cometidos durante varios años en un domicilio de Atizapán de Zaragoza.
Así fue la detención del “Caníbal de Atizapán”
Andrés Filomeno Mendoza Celis fue detenido el 15 de mayo de 2021 en una vivienda de la colonia Lomas de San Miguel, en Atizapán de Zaragoza, Estado de México.
La investigación comenzó tras la desaparición de Reyna González, de 34 años, con quien mantenía una relación comercial. La búsqueda de la mujer condujo a su domicilio, donde su esposo, quien se desempeñaba como policía, localizó restos de la víctima.
El hallazgo motivó la intervención de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), cuyos agentes realizaron diligencias y excavaciones en el inmueble.
Durante los trabajos periciales se localizaron miles de restos óseos, además de objetos personales y otros indicios que abrieron nuevas líneas de investigación sobre la posible existencia de más víctimas.
Hallaron miles de restos óseos en su vivienda
Uno de los aspectos más impactantes del caso fue la cantidad de restos humanos encontrados en la propiedad.
De acuerdo con los reportes sobre la investigación, los peritos recuperaron más de 4 mil 600 fragmentos óseos, que fueron sometidos a estudios forenses para intentar establecer su origen e identificar a las posibles víctimas.
En el inmueble también se encontraron credenciales de elector, pertenencias personales de mujeres reportadas como desaparecidas, cuadernos con anotaciones y material audiovisual que pasó a formar parte de las indagatorias.
Las evidencias permitieron ampliar las investigaciones sobre posibles crímenes cometidos durante un periodo prolongado. Las autoridades trabajaron para determinar la identidad de las víctimas y establecer las responsabilidades penales correspondientes.
Un caso que conmocionó a México
El expediente de Mendoza Celis adquirió notoriedad nacional por la naturaleza de los hallazgos y los testimonios difundidos durante las investigaciones.
Los reportes del caso señalaron que el hombre habría confesado actos de canibalismo durante las primeras etapas del proceso. Estos elementos, junto con las evidencias recuperadas en su domicilio, contribuyeron a que fuera conocido públicamente como el “Caníbal de Atizapán”.
Sin embargo, la dimensión del caso no se limita a la notoriedad mediática del acusado: también puso de relieve la importancia de investigar las desapariciones de mujeres, preservar las evidencias y avanzar en la identificación forense de restos humanos.
Su muerte cierra su historia, pero no borra las preguntas de las familias
La muerte de Mendoza Celis pone fin a su trayectoria bajo custodia penitenciaria, pero no elimina la relevancia de las investigaciones destinadas a identificar a las posibles víctimas y esclarecer sus historias.
Para las familias de mujeres desaparecidas, la identificación de restos y la obtención de respuestas siguen siendo aspectos fundamentales para conocer qué ocurrió con sus seres queridos.
El caso del llamado “Caníbal de Atizapán” permanece como uno de los expedientes criminales más impactantes de los últimos años en México, tanto por los hallazgos realizados en la vivienda como por los desafíos que representó para las autoridades forenses y de investigación.




