El DJ y productor francés Kavinsky, cuyo nombre real era Vincent Belorgey, fue encontrado sin vida en su domicilio de París a los 50 años de edad, informaron este miércoles autoridades francesas.
La Fiscalía de París abrió una investigación para determinar las causas del fallecimiento, aunque de manera preliminar no se han encontrado indicios de un hecho delictivo.
Manejan la hipótesis de un accidente cardiovascular
De acuerdo con medios franceses, una de las hipótesis que analizan las autoridades es que el músico haya sufrido un accidente cerebrovascular (ACV), ya que en los días previos había presentado fuertes dolores de cabeza. No obstante, la causa oficial de la muerte continúa bajo investigación.
Kavinsky alcanzó fama internacional gracias a «Nightcall», tema lanzado en 2010 que se convirtió en un fenómeno mundial tras formar parte de la banda sonora de la película Drive (2011), protagonizada por Ryan Gosling. La canción es considerada una de las piezas más representativas del género synthwave, caracterizado por su inspiración en la música electrónica y la estética de los años ochenta.
Destacó en la clausura de los Juegos Olímpicos de Paris 2024
Además de su éxito en la industria musical, el artista fue una de las figuras destacadas en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de París 2024, donde interpretó una nueva versión de «Nightcall» junto a la banda Phoenix y la cantante belga Angèle, actuación que volvió a colocar su música en los escenarios internacionales.
Su carrera comenzó en 2005, luego de incursionar inicialmente en la actuación. Con una propuesta influenciada por los videojuegos retro, el cine y la electrónica francesa, Kavinsky desarrolló un estilo propio que influyó en toda una generación de productores y artistas.
Como parte de su identidad artística, creó el personaje ficticio de un hombre que resucita convertido en zombi tras sufrir un accidente automovilístico en un Ferrari Testarossa en 1986, imagen que acompañó gran parte de su discografía y presentaciones en vivo.
La noticia provocó numerosas reacciones en Francia y en la comunidad internacional de la música electrónica. El presidente francés, Emmanuel Macron, rindió homenaje al músico calificándolo como un «orgullo francés para siempre», mientras que la ministra de Cultura destacó que su legado musical seguirá trascendiendo generaciones.



