El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar controversia por el uso de nombres alternativos para territorios y accidentes geográficos al publicar en su red social Truth Social una imagen en la que el estado de Nuevo México aparece identificado como “Nueva América”.
La publicación muestra un mapa del territorio estadounidense en el que la denominación oficial, “Nuevo México”, aparece tachada con una gran cruz roja. En la parte inferior del mapa se observa el nombre “Nueva América”, presentado en sustitución de la denominación tradicional del estado.
La imagen también incluye algunos de los principales sitios y referencias geográficas de Nuevo México, pero el elemento que llamó la atención fue precisamente el cambio de nombre mostrado en el gráfico.
No está claro, a partir de la publicación señalada, que exista un proceso formal para cambiar la denominación oficial de Nuevo México. El uso de “Nueva América” aparece, por ahora, como parte de la imagen compartida por el mandatario.
¿Trump quiere cambiar el nombre de Nuevo México?
La publicación abrió preguntas sobre si el mandatario estadounidense pretende impulsar formalmente un cambio de nombre para Nuevo México o si se trata de una provocación política o una pieza de contenido difundida en redes sociales.
El estado mantiene oficialmente el nombre de New Mexico (Nuevo México), una denominación que forma parte de su identidad histórica y administrativa.
Por ello, cualquier modificación oficial requeriría procedimientos distintos a la simple publicación de una imagen en redes sociales.
El episodio, sin embargo, se suma a otros casos recientes en los que Trump ha promovido o utilizado nombres alternativos para lugares geográficos, algunos de ellos con importantes implicaciones políticas.
— Rapid Response 47 (@RapidResponse47) September 6, 2026
Trump propuso cambiar el nombre del estrecho de Ormuz
Entre los casos más recientes se encuentra el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas estratégicas más importantes del mundo debido a su relevancia para el transporte internacional de petróleo.
Trump planteó recientemente la posibilidad de denominarlo “estrecho de Trump”, en medio de las tensiones relacionadas con el conflicto en Medio Oriente.
En un mensaje publicado en Truth Social, el mandatario planteó la idea de cambiar el nombre del estrecho y argumentó que, bajo control estadounidense, el nuevo nombre sería más “sexy”.
La propuesta ocurrió en un contexto de fuerte tensión militar y geopolítica en la región, mientras el estrecho se encontraba en el centro de las disputas relacionadas con el tránsito marítimo y energético.
También apareció el nombre “Lago América”
Otro caso mencionado en las últimas semanas involucra al lago Ontario, uno de los Grandes Lagos de Norteamérica que comparten Estados Unidos y Canadá.
Trump ordenó utilizar la denominación “Lago América” para referirse al cuerpo de agua en determinados contextos estadounidenses, en medio de las tensiones comerciales entre Washington y Ottawa.
La medida generó reacciones debido a que el lago Ontario es un cuerpo de agua binacional y su nombre tiene reconocimiento histórico y geográfico ampliamente establecido.
El episodio se sumó a la creciente lista de iniciativas y declaraciones de Trump relacionadas con cambios de nombres geográficos.
El caso del Golfo de México
Quizá el cambio de nombre más conocido durante la actual administración de Trump es el relacionado con el Golfo de México.
Poco después de asumir su segundo mandato, en enero de 2025, Trump impulsó el uso de “Golfo de América” para referirse al cuerpo de agua desde Estados Unidos.
La decisión generó una disputa sobre el uso de la denominación, particularmente porque el Golfo de México también está vinculado geográficamente con México y Cuba.
El cambio no es reconocido de la misma manera por todos los países ni por todas las instituciones internacionales, por lo que actualmente pueden encontrarse distintas denominaciones dependiendo de la fuente, el país y el contexto.
Una política de nombres que genera controversia
Los episodios relacionados con Nuevo México, el estrecho de Ormuz, el lago Ontario y el Golfo de México tienen un elemento en común: el uso de nombres geográficos como parte de mensajes políticos.
En algunos casos se trata de propuestas o expresiones del mandatario; en otros, de instrucciones dirigidas a dependencias estadounidenses sobre la forma en que deben utilizar determinadas denominaciones.
La publicación sobre “Nueva América” vuelve a colocar este tema en el centro de la conversación política y digital.
Por ahora, Nuevo México conserva su nombre oficial, mientras que la imagen compartida por Trump representa una nueva muestra de cómo el presidente estadounidense utiliza las denominaciones geográficas para comunicar mensajes políticos y generar debate.
Queda por determinar si la referencia a “Nueva América” permanecerá únicamente como una publicación en redes sociales o si llegará a convertirse en una propuesta formal de cambio de denominación.



