Vecinos piden apoyo urgente para Cuquita, mujer de la tercera edad en situación de riesgo

“Está carajo salir a la calle ya… yo ya no quiero salir porque golpean, hay gente que golpea y tengo miedo de salir”, dice Cuquita, una mujer de la tercera edad que vive sola en la colonia Revolución, tras ser golpeada y despojada de dinero por al menos dos sujetos, por lo que, desde entonces, permanece con dolor en la espalda y las piernas que le impide caminar, ante lo cual, vecinos denuncian la urgencia de proteger su seguridad e integridad antes de que ocurra algo peor.
Cuquita lleva más de 15 años habitando la misma vivienda en el cruce de la Av Caudillos y la calle Batalla de Mapula, en la colonia Revolución, inmueble al que llegó con su entonces pareja, sin embargo, tras una separación se quedó sola y sin recursos para pagar la renta.
Ante esta situación, el propietario decidió no cobrarle durante todos estos años, permitiéndole quedarse en el inmueble, pero tras la reciente agresión, los vecinos temen que algo más grave pueda suceder y que incluso pierda la vida, lo que además podría implicar que el propietario enfrente gastos funerarios o problemas legales.
“Que Dios lo bendiga y lo guarde mucho”, repite Cuquita continuamente al dirigirse con respeto a quienes la ayudan, mostrando su educación y vulnerabilidad, por lo que mantiene una rutina muy limitada: sale solo tres veces al día, por la mañana para conseguir alimento, por la tarde para ir a la tienda y por la noche para comprar algo de comer antes de regresar a su vivienda.
En días recientes, al regresar de un supermercado, fue interceptada por sujetos que la golpearon y le quitaron el dinero que llevaba, dejándola lesionada en la vía pública hasta ser auxiliada por vecinos que la trasladaron de nuevo a su hogar, aumentando su miedo y aislamiento.
Vecinos buscan apoyo social y legal para poder trasladarla a un lugar seguro donde pueda recibir atención médica, cuidados psicológicos y protección, ya sea en un asilo o mediante programas de apoyo gubernamental, porque Cuquita se muestra renuente a abandonar la vivienda al creer que le pertenece y temer ser desalojada, situación que hace aún más delicada la intervención.
La comunidad insiste en la urgencia de acciones inmediatas para proteger a Cuquita, quien vive sola, con miedo y en riesgo, por lo que su caso, refleja importancia de garantizar seguridad, atención y acompañamiento a los adultos mayores que se encuentran en condiciones de marginación y violencia.












