Mazatlán, Sin.– El beisbol mexicano se encuentra de luto tras el asesinato de Enrique Quiñones Garzón, exlanzador de los Tomateros de Culiacán y protagonista de uno de los momentos más importantes en la historia de la franquicia guinda, quien fue privado de la vida a balazos en la sindicatura de Villa Unión, al sur del municipio de Mazatlán, Sinaloa.
Quiñones, de 57 años, fue atacado por sujetos armados mientras se desempeñaba como conductor de una plataforma digital de transporte. De acuerdo con los primeros reportes, la agresión ocurrió sobre el bulevar Niños Héroes, donde hombres armados lo habrían interceptado y disparado en repetidas ocasiones.
El exbeisbolista quedó sin vida tras el ataque, mientras las autoridades fueron notificadas para realizar las diligencias correspondientes y comenzar las investigaciones para esclarecer el homicidio.
La noticia ha generado consternación entre aficionados y personas vinculadas al deporte, debido a la trayectoria que Enrique Quiñones construyó durante casi dos décadas en el beisbol profesional mexicano.
Enrique Quiñones hizo historia con los Tomateros de Culiacán
Uno de los capítulos más importantes de su carrera ocurrió el 21 de noviembre del año 2000, cuando consiguió una hazaña que quedó registrada en la historia de los Tomateros de Culiacán.
Aquella noche, Quiñones lanzó el primer juego sin hit ni carrera en la historia de la franquicia, guiando al conjunto sinaloense a una victoria de 1-0 frente a los Águilas de Mexicali.
La actuación representó un acontecimiento histórico para la organización, ya que ningún lanzador de los Tomateros había conseguido anteriormente completar un encuentro sin permitir imparables ni carreras.
Su nombre quedó ligado a uno de los episodios más recordados por la afición guinda, convirtiéndose en una figura importante dentro de la historia de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP).
Una trayectoria de casi 20 años en el beisbol profesional
Enrique Quiñones desarrolló una carrera profesional que se extendió de 1988 a 2007, periodo durante el cual participó en distintas organizaciones del beisbol mexicano.
Además de su paso por los Tomateros de Culiacán, también defendió los colores de equipos de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB), entre ellos:
-
Rieleros de Aguascalientes.
-
Sultanes de Monterrey.
-
Leones de Yucatán.
-
Broncos de Reynosa.
-
Tuneros de San Luis Potosí.
Su recorrido por ambas ligas le permitió consolidarse como un lanzador con amplia experiencia en el circuito profesional, dejando una huella en diferentes plazas beisboleras del país.
De los diamantes a trabajar como conductor de plataforma
Al momento de su asesinato, Quiñones se desempeñaba como conductor de una plataforma digital de transporte en la región de Mazatlán.
Los primeros informes señalan que fue durante el desarrollo de esta actividad cuando ocurrió el ataque armado que terminó con su vida.
Hasta el momento, no se han establecido públicamente los motivos de la agresión ni se ha informado sobre personas detenidas por este homicidio.
Las autoridades correspondientes deberán realizar las investigaciones para identificar a los responsables y determinar las circunstancias en las que ocurrió el crimen.
Consternación por la muerte del exlanzador
El asesinato de Enrique Quiñones representa una pérdida para el entorno del beisbol sinaloense, particularmente para quienes recuerdan su histórica actuación con los Tomateros de Culiacán.
Su hazaña del 21 de noviembre de 2000 permanece como uno de los registros más importantes de la franquicia y como parte de la memoria deportiva de la afición guinda.
Mientras continúan las investigaciones por su muerte, su nombre queda ligado a una de las noches más memorables del beisbol mexicano.
NO TE VAYAS SIN LEER:
Empleados someten a ladrón durante forcejeo en local




