Chihuahua ya conoce la cruel sentencia
LA CRUEL SENTENCIA
Delito de traición a la patria. Bajo ese nombre, o bajo figuras equivalentes según la época, han terminado frente a un pelotón varios personajes mexicanos de altísimo rango militar y político. Presidentes, un emperador, generales y caudillos. La sentencia ha acompañado algunos de los episodios más duros de nuestra historia.
Antes incluso de que México existiera como país independiente, Chihuahua ya conocía de esas historias. Aquí fueron pasados por las armas Miguel Hidalgo y varios de los principales insurgentes capturados en Acatita de Baján. Allende, Aldama y Mariano Jiménez también encontraron la muerte en Chihuahua en 1811, junto con otros insurgentes cuyos nombres no tuvieron la misma suerte en los libros de historia.
Agustín de Iturbide cayó con todo y corona en 1824, en Padilla, Tamaulipas. Había regresado del exilio sin saber que el Congreso lo había declarado traidor y enemigo del Estado si volvía a pisar territorio mexicano. Lo detuvieron, lo juzgaron y acabó frente al pelotón.
Vicente Guerrero, nuestro segundo presidente, corrió una suerte parecida. Gobernó apenas unos meses, fue derrocado, capturado mediante una traición y fusilado en Cuilápam, Oaxaca, en 1831.
Miguel Miramón, el presidente más joven que ha tenido México y cadete que combatió en Chapultepec durante la invasión estadounidense, también mordió la bala. Fue fusilado en 1867 en el Cerro de las Campanas, junto con Maximiliano de Habsburgo y el general indígena Tomás Mejía.
Y Chihuahua volvió a aparecer en la lista en 1919. En el Teatro de los Héroes fue sometido a un Consejo de Guerra extraordinario el general Felipe Ángeles, uno de los militares más preparados de la Revolución. Sabía perfectamente hacia dónde soplaba el viento. Tuvo defensa, habló frente a sus jueces y sostuvo sus ideas hasta el final. La madrugada del 26 de noviembre fue llevado al Cuartel del 21 Regimiento de Caballería y fusilado.
Parece que a Chihuahua, para bien o para mal, la historia la ha escogido varias veces como escenario para aplicar la cruel sentencia.
Lilly Téllez mete la cuchara en el caso Liconsa
Y la que se le está dejando ir a la yugular a Andrea Chávez es Lilly Téllez. Aguerrida como acostumbra, la senadora presentó un exhorto para que la ASF, la FGR y otras dependencias investiguen las irregularidades detectadas en Liconsa durante la gestión de Gregorio Chávez Treviño, hermano de Andrea y entonces gerente estatal del organismo.
El asunto trae bastante leche derramada. La ASF llegó a observar inicialmente más de mil 100 millones de pesos porque no encontró documentación suficiente que acreditara la recepción de la leche pagada. Después Liconsa presentó papelería y esa observación fue solventada técnicamente, pero quedaron 45 millones de pesos pendientes de aclarar y varias linduras en el expediente: pagos a proveedores fallecidos, productores que no cumplían requisitos y otras inconsistencias. Vamos, hasta los muertos alcanzaron precio de garantía.
Así que duro y tupido le está llegando el asunto a Andrea desde el centro del país. Una investigación periodística terminó brincando hasta el Senado y Lilly Téllez ya le puso reflectores nacionales. En política esas casualidades son como encontrar una vaca con montura: de que puede pasar, puede pasar, pero uno voltea a ver quién anda cerca.
Entre Washington y el IMSS, el agua sigue hirviendo
Y del otro lado del Bravo también está caliente el comal. El próximo 3 de noviembre son las elecciones intermedias de Estados Unidos y las proyecciones traen el Senado prácticamente partido: 47 escaños de cada lado y seis carreras todavía en el aire. Trump ya anda recordando que históricamente al partido del presidente suele irle mal en las elecciones de medio término, como quien empieza a poner la venda antes del llegue el llegue.
Pero que nadie crea que un tropiezo republicano necesariamente significa que Washington va a guardar el garrote contra los cárteles mexicanos. Cambiar el equilibrio del Congreso sí puede complicarle a Trump presupuestos, nombramientos y parte de su agenda, pero la presión contra el narcotráfico y las organizaciones criminales seguirá siendo uno de los temas centrales de seguridad estadounidense. Así que aquellos que esperan que pasando el 3 de noviembre se calme el norte, mejor que no ensillen todavía: esa cabalgata trae camino para rato.
Y donde también está hirviendo el agua es en el IMSS. Médicos, enfermeras y trabajadores traen protestas por todo el país denunciando lo que los derechohabientes padecen todos los días: falta de medicamentos, insumos, personal, equipo y hospitales trabajando con la lengua de fuera. Tan real está el problema que el propio Instituto, después de recorrer hospitales, reconoció miles de necesidades en camillas, monitores, jeringas, sondas, infraestructura y personal.
Para acabarla de amolar, ayer entró el tijeretazo a la Modalidad 40. No desaparece, pero para los nuevos inscritos ya no será aquella escalera con la que muchos trabajadores buscaban mejorar considerablemente su pensión: ahora el salario de cotización queda limitado al último registrado, con un margen de apenas una UMA. Y el propio Consejo Técnico mandó revisar durante seis meses cuánto le está costando el esquema al IMSS. Cuando en el rancho empiezan a contar hasta los costales vacíos, por algo será.
Mientras tanto, los trabajadores tampoco están contentos con la cobija que les aventaron: rechazaron la nueva propuesta salarial y ya convocaron otra megamarcha nacional para el 30 de octubre, reclamando mejores sueldos, insumos, personal y la salida de su dirigente sindical. La cobija simplemente no alcanza: jalan de un lado y dejan con las patas de fuera al otro.
Y como si faltara chile para el caldo, una investigación de Nayeli Roldán documentó que tres empresas relacionadas con Amílcar Olán, el el mejor amigo de Andy López Beltrán, obtuvieron contratos por más de mil millones de pesos para medicamentos e insumos y, hasta el 10 de octubre, habían incumplido alrededor del 85 por ciento de los pedidos registrados. Hospitales sin medicina y contratos millonarios sin surtir: ahí sí hasta el enfermo necesita estar sano para aguantar el coraje.
Jáuregui juega dos cartas judiciales
HOY César Jáuregui tendrá otro capítulo de su semana judicial. A las 10 de la mañana está programada la audiencia local en Chihuahua, donde un juez resolverá si lo vincula o no a proceso por ejercicio ilegal del servicio público y coalición. Jáuregui participará a distancia desde El Altiplano, donde permanece recluido por la causa federal.
En el asunto estatal, el juez ya había determinado que podía llevar el proceso en libertad, con firma periódica, entrega de pasaporte y visa y restricciones para acercarse a testigos. El detalle es que, apenas salía de Ciudad Judicial, llegó la FGR con la orden federal y acabó en El Altiplano.
Y el sábado 24, a las tres de la tarde, viene la audiencia pesada: un juez federal decidirá si lo vincula a proceso por traición a la patria. Por lo pronto ya tiene prisión preventiva oficiosa, así que si hay vinculación, todo apunta a que seguirá viendo el sol a cuadritos mientras avanza el proceso.
Así que hoy se juega una carta en Chihuahua y el sábado otra en terreno federal. Dos mesas, dos jueces y un mismo expediente político-jurídico que todavía trae mucha tela de dónde cortar.



