Columna política jueves 5 de febrero de 2026

Por si no fuera suficiente con los coletazos de Don Barredora, ahora a la senadora Andrea Chávez le estalló un escándalo que la trae muy despeinada. Resulta que en el segundo piso del Senado descubrieron una estética «clandestina» donde las legisladoras morenistas se daban su manita de gato antes de las sesiones. Mientras en el país pregonan la austeridad republicana, allá en el edificio de Reforma e Insurgentes instalaron sillas profesionales y lavabos para el cabello. La juarense no tardó en salir a desmarcarse con una frase que ya es épica en la grilla nacional: juró que ella no usa esos servicios porque tiene su propia secadora Dyson en casa y se peina solita. ¡Vaya humildad!

El chisme escaló tanto que ayer mismo personal de resguardo tuvo que poner sellos de clausura en el salón VIP para apagar el fuego. La escena parecía de película cómica, con senadoras del Verde atrapadas con el tinte puesto mientras los medios grababan el «humilde» recinto. Daniela Álvarez, que no deja pasar ni una, seguramente ya tiene este dato en su dossier para recordarle a la ahijada de Adán Augusto que, mientras ella presume tecnología de lujo para el cabello, en Chihuahua los agricultores no tienen ni para el diésel de los tractores. Al final, la mentada transformación resultó ser más de salón que de fondo.

¿Será que la Dyson de Andrea tiene la potencia suficiente para soplar y desaparecer este escándalo, o terminará con el peinado político tan arruinado que ni el mejor spray de fijación la podrá salvar rumbo al 2027?

Algo urgente traía ayer Santiago Rodríguez, del despacho del Alcalde. Media hora despachaba en su habitual oficina, media en el viejo recinto de los regidores, donde estaba la sede de su antiguo puesto de Asuntos Religiosos. Parecía trompo chillador.

Veremos qué tanto capital político le queda a Julián LeBarón, el terco luchador agrícola. Lanzado a la arena política electoral como candidato independiente, tendrá que iniciar por lo básico: poner los cimientos básicos: juntar 100 mil firmas en 45 días si quiere ir de independiente, y luego la tan necesaria estructura territorial.  Va a ser más fácil que se cobije bajo las siglas de un partido y por lo que dice la raza, propuestas no le van a faltar para que se sume a algún movimiento.

Era cuestión de días. Como era de esperar,el agua de las presas se sumó al paquete de negociación entre Trump y la presidente. El futuro del campo, moneda de cambio en este juego del gato y el ratón. En esa escalada sin fin,lo que sigue puede ser el envío de los narco políticos programados para ir a tomar un curso de inglés extensivo al lado de Maduro, el Mayo, el Chapo y un larguísimo etcétera,pasando por el sonso de Adán Augusto.

Tiene razón la ex jueza federal que dijo ayer que Ricardo Anaya se vio patético abrazando a Mier, el nuevo coordinador de los senadores morenistas. Un día antes querían matarse y al siguiente andan besándose. Política setentera tan arcaica, hipócrita y tan a modo para las tranzas políticas de siempre. Ya no caben en estos tiempos de nuevos vientos.

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