El Gobierno de Estados Unidos elevó nuevamente el tono de sus advertencias hacia funcionarios y políticos que, de acuerdo con sus investigaciones, pudieran colaborar, proteger o facilitar las operaciones de organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico en México.
Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos (ONDCP, por sus siglas en inglés), afirmó en entrevista con N+ que la administración del presidente Donald Trump mantiene como uno de sus objetivos combatir a los cárteles y las redes que permiten su operación.
La funcionaria estadounidense señaló que Washington mantiene comunicación con autoridades mexicanas y destacó la cooperación bilateral en materia de seguridad. Sin embargo, sostuvo que Estados Unidos espera una mayor acción por parte de México para enfrentar a organizaciones como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Carter también planteó la necesidad de fortalecer los recursos destinados a las fuerzas de seguridad y al Ejército mexicano para combatir a los grupos criminales.
Estados Unidos endurece su estrategia contra los cárteles
Las declaraciones de Carter se producen en un contexto de creciente presión de Washington sobre México para intensificar las acciones contra el narcotráfico.
La Casa Blanca presentó en mayo de 2026 su nueva Estrategia Nacional de Control de Drogas, documento que establece como objetivos detener el ingreso de drogas y precursores químicos a territorio estadounidense, desmantelar organizaciones criminales transnacionales y fortalecer las acciones de inteligencia y aplicación de la ley.
El documento identifica como prioridad combatir a organizaciones criminales transnacionales consideradas una amenaza para Estados Unidos y plantea utilizar diferentes instrumentos del Gobierno estadounidense para afectar sus operaciones, finanzas y cadenas de suministro.
Carter, quien fue confirmada por el Senado estadounidense en enero de 2026 como directora de la ONDCP, llegó al cargo después de trabajar como periodista de investigación especializada en los cárteles y las rutas de tráfico de drogas en la frontera entre México y Estados Unidos.
¿Habrá acciones militares de Estados Unidos en México?
Uno de los puntos que generó mayor interés durante la entrevista fue la posibilidad de que Estados Unidos emprenda acciones militares contra organizaciones criminales en territorio mexicano sin contar con la autorización del Gobierno de México.
Ante el cuestionamiento, Carter evitó plantear una operación concreta y destacó que actualmente ambos países mantienen mecanismos de cooperación e intercambio de información de inteligencia para combatir a los cárteles.
La declaración ocurre después de que la administración Trump ha utilizado un lenguaje cada vez más contundente al referirse a las organizaciones criminales y al combate contra el tráfico de drogas.
La Estrategia Nacional de Control de Drogas estadounidense contempla incluso operaciones ofensivas contra organizaciones criminales, además de acciones para reducir la demanda de drogas dentro de Estados Unidos.
Por ello, las declaraciones de Carter deben entenderse dentro de una estrategia general anunciada por Washington, aunque la entrevista no implica por sí misma el anuncio de una nueva operación militar en México.
La advertencia para políticos mexicanos
Otro de los mensajes centrales de Carter estuvo dirigido a los funcionarios que pudieran tener vínculos con organizaciones criminales.
La directora de la ONDCP sostuvo que Estados Unidos actuará contra políticos que, según sus investigaciones, colaboren o protejan a los cárteles, tanto en México como en territorio estadounidense.
Carter aseguró que quienes sean identificados deberán enfrentar consecuencias y señaló que la administración Trump ya no pretende permanecer al margen ante posibles redes de protección política al narcotráfico.
La advertencia adquiere relevancia debido a que el Gobierno estadounidense ha incrementado durante los últimos meses sus señalamientos sobre posibles vínculos entre funcionarios y organizaciones criminales.
Sin embargo, una acusación o señalamiento proveniente de autoridades estadounidenses no equivale por sí mismo a una sentencia judicial. La responsabilidad penal de una persona debe determinarse mediante los procedimientos legales correspondientes.
También habló de visas y cooperación
Carter señaló que el Departamento de Justicia y otras autoridades estadounidenses cuentan con herramientas para actuar contra personas presuntamente relacionadas con actividades delictivas.
Entre esas medidas se encuentra la posibilidad de retirar o revocar visas estadounidenses, una herramienta que Washington ha utilizado como parte de sus mecanismos de presión contra personas consideradas una amenaza o vinculadas con actividades ilícitas.
La funcionaria también sostuvo que espera que México adopte medidas similares cuando existan elementos que acrediten posibles vínculos entre funcionarios y grupos criminales.
México defiende cooperación, pero también la soberanía
Las declaraciones de Carter se producen mientras el Gobierno de Claudia Sheinbaum sostiene que existe cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad, pero bajo el principio de respeto a la soberanía mexicana.
En una conferencia reciente, Sheinbaum cuestionó los señalamientos incluidos en informes estadounidenses sobre México y pidió conocer también los resultados de Estados Unidos en el combate al consumo de drogas y otros factores relacionados con el fenómeno del narcotráfico.
La presidenta ha insistido en que México combate a los grupos criminales y que la coordinación con Washington debe darse sin subordinación.
De esta manera, la relación bilateral enfrenta un escenario en el que ambos gobiernos mantienen cooperación en inteligencia y seguridad, pero también diferencias respecto a la forma en que debe enfrentarse el narcotráfico y hasta dónde puede llegar la intervención de cada país.
Una presión que sigue aumentando
La advertencia de Sara Carter se suma a una serie de pronunciamientos recientes de funcionarios estadounidenses sobre el combate a los cárteles y la presunta participación de funcionarios públicos en redes criminales.
El tema representa uno de los principales puntos de tensión en la relación entre México y Estados Unidos, particularmente por las diferencias sobre seguridad, tráfico de drogas, armas, precursores químicos y soberanía.
Mientras Washington reclama mayores acciones contra los cárteles, el Gobierno mexicano sostiene que la responsabilidad en el combate al narcotráfico debe ser compartida y que Estados Unidos también debe atender el consumo de drogas, el tráfico de armas y el flujo de recursos que alimenta a las organizaciones criminales.
Por ahora, las declaraciones de Carter no representan el anuncio de una intervención militar estadounidense en México. Sí confirman, en cambio, que la administración Trump mantiene una política de presión contra las organizaciones criminales y contra quienes, de acuerdo con sus investigaciones, pudieran brindarles protección o colaboración.



