El dato es contundente: «más de diez horas en el campo sin celebrar, con remates al poste, goles anulados y ocasiones desperdiciadas». La Gazzetta lo compara con otros atacantes que tampoco han visto puerta, como Evan Ferguson (Roma), con 298 minutos, o Ibrahim Maza (Bayern Múnich), con 263, ambos con menos de la mitad del tiempo jugado por el mexicano.



