Los pensionados conservarán sus pagos y quienes ya están inscritos mantendrán las condiciones contratadas; las nuevas altas tendrán restricciones salariales y no podrán cotizar retroactivamente.
Las personas que ya reciben una pensión del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) continuarán cobrando con normalidad, mientras que los trabajadores inscritos en la Modalidad 40 conservarán las condiciones contratadas durante el periodo acordado, aseguró Héctor Santana Suárez, titular de la Unidad de Seguros y Pensiones de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
En entrevista con Joaquín López-Dóriga para Radio Fórmula, el funcionario explicó que los cambios al esquema se enfocan principalmente en las nuevas incorporaciones, que tendrán límites para determinar el salario sobre el cual podrán cotizar.
¿Qué pasará con los pensionados y los inscritos en Modalidad 40?
Santana Suárez afirmó que las personas que ya reciben una pensión no verán interrumpidos sus pagos por estas modificaciones.
Respecto a quienes actualmente cotizan bajo la Modalidad 40, también conocida como Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, señaló que se respetarán las condiciones y los periodos previamente contratados con el instituto.
El mecanismo permite que trabajadores que dejaron de cotizar por medio de un empleo formal continúen realizando aportaciones por su cuenta para acumular semanas de cotización y mejorar las condiciones para su retiro, de acuerdo con los requisitos aplicables.
Por otra parte, el funcionario distinguió este esquema del ahorro voluntario en las administradoras de fondos para el retiro (Afore), el cual, indicó, permanece vigente y sin cambios.
Nuevas altas tendrán un límite para cotizar
Para quienes busquen incorporarse a la Modalidad 40, Santana explicó que el salario de cotización deberá tomar como referencia el último sueldo registrado ante el IMSS, con la posibilidad de incrementarlo hasta en una Unidad de Medida y Actualización (UMA), sin rebasar el límite general de 25 UMA.
Como ejemplo, mencionó el caso de una persona cuyo último salario registrado fue de 500 pesos diarios. Con una UMA de 117.31 pesos, la base de cotización podría alcanzar los 617.31 pesos diarios.
Esta cantidad corresponde al salario de referencia para calcular las aportaciones, no al monto que la persona debe pagar diariamente al instituto. El importe de la pensión también depende de otros factores.
Además, se suspendió temporalmente la posibilidad de realizar nuevas inscripciones con efectos retroactivos. En consecuencia, las altas comenzarán a partir de la fecha de solicitud, conforme a las condiciones anunciadas.
Buscan frenar abusos y revisar el esquema
El funcionario sostuvo que los ajustes pretenden evitar prácticas que puedan perjudicar a los trabajadores y generar afectaciones a las finanzas públicas. Mencionó casos de personas que recurren a créditos con condiciones abusivas bajo la expectativa de obtener una pensión mayor.
Asimismo, indicó que el Consejo Técnico del IMSS estableció un plazo de seis meses para elaborar un estudio técnico sobre el esquema.
El análisis buscará conciliar las condiciones de acceso a una pensión con los ingresos que los trabajadores percibieron durante su vida laboral, con la intención de que el retiro mantenga una relación más cercana con su trayectoria salarial.



