Hoy le toca pasar lista a Chihuahua en la pasarela guinda del World Trade Center de la CDMX. Morena, PT y Verde abrieron el registro para las 17 gubernaturas que se juegan el año entrante, y ayer aquello pareció más verbena que trámite interno.
Hubo porras, tambora, mariachi, botana, pantallas para ver el fut y hasta caras largas disfrazadas de unidad.
El primer día se registraron 20 aspirantes. Baja California, que oficialmente no se llama Baja California Norte aunque muchos todavía le digan así, se llevó buena parte del show con una fila larga de tiradores. Por Baja California Sur fueron cinco.
Por Campeche se presentó Gerardo Sánchez Sansores, sobrino carnal de la gobernadora Layda Sansores, nada más para no perder la bonita costumbre del nepotismo. En este caso, sobrinismo.
A nadie le pidieron enseñar la visa. Esas minucias las revisarán después, cuando la lumbre les llegue a los que Trump trae en la mira.
Hoy el turno es para Chihuahua, junto con Guerrero y Colima. Por estas tierras llegan dos nombres cantados: Cruz Pérez Cuéllar, que va en punta en la pelea interna, y Andrea Chávez, que llega con ganas de vender la idea de que todavía hay carrera.
También ya se registró en línea el profe Martín Chaparro. Muy a su estilo. Sin tanto tamborazo, pero terco como mula de rancho. Si no lo invitan, se mete por la ventana.
La duda será quiénes aparecen de último momento, porque el registro también puede hacerse en línea y ahí es donde Morena guarda a sus tapados. Luego la Comisión Nacional de Elecciones los destapa cuando ya traen el café frío y la lista caliente.
Desde Delicias también se movió el Vero Arrieta, quien desde ayer presumió en redes que iba rumbo a la Ciudad de México para apuntarse. Posibilidades reales, las que usted quiera ponerle en una servilleta.
Pero en política no todos se registran para ganar. Algunos se registran para existir, para sentarse en la mesa y para ver qué cae cuando empiece la repartición de candidaturas.
El que no va por esa ruta, según cantaron ayer, es Juan Carlos Loera. Apunta más bien a Ciudad Juárez, donde quiere meterse a la pelea por la presidencia municipal. Loera y su grupo traen los brazos metidos en el equipo de Andrea.
Así que hoy habrá que estar atentos. A ver quién llega con porra. Quién llega solo. Quién se registra en línea, con o sin permiso.
Mientras Morena arma su pasarela, en el PAN tampoco quieren quedarse viendo el desfile desde la banqueta. Jorge Romero adelantó que entre finales de agosto y principios de septiembre levantarán encuestas para definir a sus famosos coordinadores.
Que no se confunda nadie. Eso de coordinadores es el nombre elegante para no decir todavía candidatos a gobernador. Es taparle un ojo al macho, pero con carpeta azul y discurso familiar.
El título completo será coordinadores de la Defensa de la Patria, la Familia y la Libertad. Nomás faltó agregarle y de las carnitas del domingo.
El proceso vendrá en dos fases. Primero se elegirán coordinadores para las 17 gubernaturas y para las 2 mil 500 presidencias municipales. Después vendrá la definición de quienes buscarán diputaciones federales y locales.
También soltó que más de 10 mil personas ya se registraron en línea para participar como posibles aspirantes a un cargo de elección popular en 2027.
El PAN lo vende como apertura ciudadana. Y sí, habrá que ver cuánta ciudadanía real entra, cuánta militancia de siempre se acomoda y cuántos se registraron nomás para ver si les toca cachito.
En Delicias también habrá que poner lupa. Porque ya hay varios que levantaron la mano, otros que la levantaron tantito con dudas, y otros que seguramente se apuntaron en línea, con venia y sin venia.
Los registros, igual que en Morena, permanecen bajo llave en el CEN nacional. Así que por ahora no se sabe cuántos delicienses se metieron a la tómbola azul, ni para qué cargo: alcaldía, sindicatura, diputación local, diputación federal, regiduría o premio de consolación.
Pero de que hay tiradores, los hay. Y de que algunos van a jurar que no quieren nada mientras ya mandaron su registro, también.
Ayer en el Congreso del Estado le metieron mano a la reforma electoral y salieron dos mensajes bastante claros.
Primero, le dieron reversa a la elección directa de regidores. Eso sonaba muy bonito en el discurso, pero en la práctica abría la puerta a más boletas, más gasto, más campañas chiquitas y más manos externas metidas en los ayuntamientos.
Segundo, también dejaron encaminado el final de la reelección en Chihuahua. Nada más aquí va el dato fino: no aplica para el 2027. Los actuales alcaldes, regidores y diputados que estén en su primer periodo todavía podrían buscar reelegirse en la próxima elección.
El candado fuerte entra hasta el 2030. A varios les dieron tres años más de oxígeno. A otros, nomás les avisaron que vayan limpiando el escritorio.
Así que en municipios como Rosales y Saucillo todavía podrían levantar la mano Pepe Andujo y Fito Gardea. Por el bien de la ciudadanía, esperemos que la levanten para saludar nada más.
También se ajustó a la baja el número de regidores en varios municipios, aunque Delicias, hasta donde se conoce, no habría sufrido cambios mayores en su integración.
Donde sí hubo tijera fue en municipios como Ahumada, Aldama, Ascensión, Balleza, Bocoyna, Buenaventura, Guachochi, Guadalupe y Calvo, Riva Palacio, Rosales, San Francisco del Oro, Santa Bárbara, Urique e Ignacio Zaragoza, que quedarían con cabildos más compactos. O sea, menos grilla pagada con dinero público.
El otro tema que se quedó en el camino fue el intento de meter como causal de nulidad electoral la injerencia del crimen organizado. Ahí Morena, PT y Verde votaron en contra. Y como era de esperarse, el PAN salió a cobrar factura diciendo que si no quieren blindar las elecciones contra el narco, es por que hay pacto.
Veremos y diremos los tiros por viaje que se avienten de aquí al día de las elecciones los partidos y sus aspirantes, porque el verano comenzó el domingo, pero la temperatura en la grilla ya estaba caliente desde hace rato.



